Preparación Mental para el patinaje artístico

Practicar un deporte o una disciplina artística requiere que una persona prepare su cuerpo para aprender las respectivas técnicas. Pero si nos quedamos sólo con eso, puedo asegurarles que no será suficiente. Cuando entramos a la pista, ya sea para entrenar o para patinar frente a un público, nos enfrentamos a una prueba que nosotros mismos nos pusimos. Prepararnos mentalmente para esto ayudará a sobrellevar los altibajos que cualquier actividad humana tiene; seguro que muchas veces estaremos felices con nuestras presentaciones y seguro que también, otras muchas veces sentiremos que algo no estuvo del todo bien.

Desarrollar una habilidad mental significa utilizar una herramienta en pos de adquirir mayor calidad en la formación y en la motivación que reciba el patinador. La habilidad de formar y manejar voluntariamente las herramientas mentales pueden incrementar significativamente las posibilidades de desarrollo, tanto psicológicas y como físicas, que la persona que practica el deporte necesita.

En la medida en la que ascendemos en los niveles del deporte, también asciende la exigencia y la presión de obtener buenos resultados. Lo ideal es aprender a concentrarnos cuando patinamos, que logremos manejar nuestros nervios y los momentos de felicidad o enojo, ya que en esos momentos solemos olvidar cómo volver a nuestros cuerpos para seguir patinando.

Estas son algunas de las habilidades mentales que pueden ayudarnos al momento de entrar a la pista:

AUTOCONTROL

El deportista debe aprender a controlar su cuerpo, para lograr realizar los ejercicios requeridos: saber la técnica de los saltos y trompos y hasta qué punto puede exigirse. Pero también, debe poseer el control mental de lograr concentrarse en cada ejecución; aplicar su conocimiento técnico cuando tenga que realizar un salto, por ejemplo, y a su vez, poder alejarse de la técnica cuando quiera mostrar su estilo o recuperarse de caídas o errores. Para desarrollar esta herramienta, es fundamental la práctica diaria en los entrenamientos.

FIJACIÓN DE METAS

Se trata de tener un objetivo al que aspiramos y sobre el que realizamos todos nuestros esfuerzos (física y psicológicamente) para llegar hacerlo realidad. Debemos pensar tanto en el corto plazo como en el largo, intentando siempre mantener focalizada nuestra meta.

Para que estos objetivos funcionen deben ser realistas, suficientemente flexibles para modificarlos ante acontecimientos imprevistos pero deben tender a la superación para que el esfuerzo se valore.



IMAGINACIÓN

No reprimir, sino ayudar al sano desarrollo de la imaginación también es importante. Por ejemplo, con la imaginación puede acelerarse el proceso de aprendizaje ensayando fuera del hielo las ejecuciones que después habrá que hacer sobre los patines. Cuando vemos como otro patinador hace una figura, es muy útil imaginarnos a nosotros realizándola; la mente va adquiriendo la velocidad necesaria para estar siempre lista la próxima vez que debamos hacer el ejercicio.

Además, desarrollando la imaginación estamos también dispuestos a ser cada vez más creativos y a disfrutar cada vez más de nuestro tiempo en la pista.

CONCENTRACIÓN

Lograr una concentración efectiva significa que logramos estar atentos en el momento indicado a la información más relevante. En lugar de tener una fijación, se trata de lograr observar con atención todo lo que nos rodea y prestar atención a aquello que en ese momento es útil. Pero hay que tener cuidado de no dispersarse en detalles o situaciones confusas.

Algunos patinadores utilizan palabras clave para volver a focalizarse en lo importante. Por ejemplo, en momentos de nerviosismo, las palabras más eficaces son las que nos llevan a una acción: “respira”, “salta”, “presiona”, “tranquilízate”.



RELAJACIÓN

Por relajación, en primer lugar, podemos entender la necesidad de una buena noche de sueño antes de una competencia importante o después de un largo día de entrenamiento. Necesitamos descansar.

Pero en este caso, lo que entendemos por “relajación” no se refiere sólo a eso. Es también permitir a la mente divagar, pensar en otras cosas, darle un respiro de la concentración del entrenamiento fuerte.

RENDIMIENTO IDEAL

Es el estado en el que el patinador puede dar lo mejor de sí. Y esto es diferente en cada patinador porque todos tenemos distintas formas de sentirnos plenos hasta llegar a lograr el rendimiento ideal.

Hay quienes tienen ciertos “rituales” para llegar a su mayor rendimiento en el momento de competir o realizar una presentación: una rutina de precalentamientos que predisponga mejor sus músculos, una charla entre entrenador y deportista, un momento de relajación a solas. Las formas de lograrlo son muchas y cada uno debe descubrir la que mejor le siente. Con lo que debemos tener cuidado es en no utilizar estos rituales como amuletos, es muy importante no sentir que nuestro patinaje depende de la suerte ya que siempre está en nuestras manos. Se trata de dar lo mejor que tenemos, no de seguir una costumbre que se transforme en perjudicial.

Con estas herramientas para la preparación mental, aconsejable para lograr buenos resultados, podemos llegar a sentirnos muy bien cuando patinamos. No se trata sólo de resultados (es más, casi nunca se trata de ellos) sino que es sobre mantener una actitud positiva, respetar a nuestros compañeros y entrenadores, nunca olvidarnos de disfrutar del hielo, estar siempre dispuestos a aceptar los desafíos que el deporte nos propone, no perder la autoestima y mucho menos, nunca dejar de lado el humor.