Los Cubrebotas

Cubrebotas

Los patines, compuestos por cuchillas y botas, necesitan protección tanto dentro como fuera de la pista. En la nota anterior, hablamos de lo importante que es usar chauchas para las cuchillas cuando no estamos patinando. Ahora es el turno de las botas.

Sean del color que sean y sean del material que sean (cuero, cuerina, plástico, etc), las botas suelen dañarse mucho con el uso, especialmente si estamos tomando clases. Pero si estamos aprendiendo, no podemos estar pendientes de qué hacer y que no hacer para cuidar los patines. Para eso, están los cubrebotas.

La función principal de los cubrebotas (boot covers, en inglés) es proteger la superficie de las botas de los rayones, las manchas y la humedad del hielo, tres enemigos íntimos de cualquier par de patines. Miren en esta foto cómo quedó el cubrebotas después de unas horas en la pista: totalmente mojado. Sin la protección, el agua pasaría directamente a los tacos de la base y a las costuras de la bota, humedeciendo los pies casi sin que nos demos cuenta y deteriorando los materiales de los patines. En este caso, los cubrebotas son de algodón, pero los hay en telas impermeables y hasta pueden conseguirse de neoprén (sí, como los trajes de surf) para evitar que el frío del hielo llegue a molestarnos.

Cubrebotas para exhibición

Y como el ser humano es creativo y no se conformó sólo con la función de protección, los cubrebotas dejaron de ser sólo un accesorio y se convirtieron también en parte de los trajes de exhibición. Por ejemplo, este par dorado quedaría perfecto para cualquier coreografía en la que queramos aprovechar también los patines como parte de la presentación del vestuario y la música.

En resumidas cuentas, para entrenar o para patinar en un show, siempre es recomendable que usemos cubrebotas.